Martes, 05 de octubre de 2010

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Teor?as de lo viejo y nuevo

Por Sigifredo L?pez Herrera

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Quiz?s muchos de ustedes piensen que los quince meses que le quedan al siglo XX deber?an botarse a la basura, malgastarlos en chucher?as psicol?gicas demasiado vac?as y almibaradas, con toques extremistas y exacerbados de sexo, pudor y l?grimas. Hasta el momento no conozco cristiano alguno que, despu?s de haber vivido m?s de sesenta a?os, est? en condiciones de expresar con arrogancia y arrojo, el rehacer su vida en aras de alg?n idealismo o ideolog?a.

Los ejemplos de la exURSS, la ca?da del Muro de Berl?n, el aniquilamiento del socialismo y el comunismo como ismos de esperanza para el proletariado, y junto a todo ello el nuevo look de mi abuela que a toda costa pretende ser moderna envi?ndome faxes por el microondas, han sido medidas que el hombre visionario pretende generalizar en favor del orden dentro del caos que viven el mundo occidental y oriental.

Augusto Monterroso, escritor guatemalteco, pone de manifiesto lo que producen estos nuevos tiempos con una excelente f?bula titulada "El grillo maestro": All? en tiempos muy remotos, un d?a de los m?s calurosos de invierno, el director de la escuela entr? sorpresivamente al aula en que el grillo daba a los grillitos su clase sobre el arte de cantar, precisamente en el momento de la exposici?n en que les explicaba que la voz del grillo era la mejor y la m?s bella entre todas las voces, pues se produc?a mediante el adecuado frotamiento de las alas contra los costados, en tanto que los p?jaros cantaban tan mal porque se empe?aban en hacerlo con la garganta, evidentemente el ?rgano del cuerpo menos indicado para emitir sonidos dulces y armoniosos. Al escuchar aquello, el director que era un grillo muy viejo y muy sabio, asinti? varias veces con la cabeza y se retir? satisfecho de que en la escuela todo siguiera como en sus tiempos.

Con cuanta sabiondez y pulcritud literaria Monterroso sabe dar el toque preciso. En lo que respecta a M?xico resulta necesario reiterar que los nuevos cambios basados en las tomas de conciencia activista y partidista, desde el punto de vista pol?tico, est?n a la orden del d?a y la democracia parece levantarse de entre sus cenizas a pesar de los altibajos y las incongruencias ideol?gicas actuales. Lo que s? no podemos perdonar es que la sociedad mexicana, como la saltillense, espere cambios radicales sin mover un solo dedo.

Nos corresponde como sociedad civil intercambiar las nuevas vibras, las nuevas relaciones que la democracia ha comenzado a entablar de frente contra toda actitud beligerante para no quedarnos estancados en el tiempo y en el espacio. Aunque el grillo de la f?bula representa a los millones de sectores estancados y retr?grados, ll?mense sindicatos, cen?culos, sociedades, partidos, Monterroso no deja de llamar la atenci?n hacia otros rubros al decirnos con esa voz t?cita que caracteriza a los escritores de f?bulas, que las teor?as de avance en educaci?n y disciplina, las teor?as progresistas erradicadoras de cuanto vicio hay, han comenzado a demostrar su eficacia y positividad.

Sin embargo, existen quienes se empecinan en no querer salir de su enclaustramiento, de su jaula de oro,?que les ha dado todo: posici?n y enriquecimiento explicables o no. Pol?ticos, escritores, ciudadanos, j?venes, contin?an inmersos en las doctrinas del grillo, deseosos de no ver m?s all? de sus narices, mucho menos de tener la voluntad y las agallas de cambiar en beneficio propio y de la comunidad. Cu?ntas veces hemos sentido a ras de la piel esa bipolaridad de lo viejo y lo nuevo. Hagamos a un lado esa vida grilleril y compromet?monos en la modernidad que M?xico necesita. Sepamos equilibrar ese sentimiento hist?rico del cual hemos heredado ricas tradiciones, pero tambi?n avances y progresos.

Saltillo, Coah., 3 de octubre de 1999.


Publicado por siglophe @ 22:09
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