Domingo, 31 de octubre de 2010

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Nostradamus y el futuro

Por Sigifredo L?pez Herrera

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En realidad no contamos con una imagen veridica de Michel de Nostredame 1503-1566?(Nostradamus como seud?nimo), astr?logo franc?s, m?dico de Carlos IX y autor de profec?as y almanaques. Le conocemos por los libros y las revistas que se lo han imaginado a su manera: genio, vidente, charlat?n, sat?nico, loco, incr?dulo.?Despu?s de cuatro siglos, no muy poca cosa de tiempo, incre?blemente sigue permaneciendo en el pensamiento de la humanidad. Un mito como?el que representa no muy f?cilmente se deja al azar.

Este escrito se concibi?durante el ?ltimo a?o del siglo XX, 1999,?y muchos superticiosos?adictos a los tres nueves, esperaban?que se cumpliera la siguiente profec?a: "En el s?ptimo mes del a?o de 1999, el rey del terror bajar? del cielo, traer? de regreso a la vida al gran rey de los mongoles, antes y despu?s, Marte, el rey de la guerra reinar?". El mismo Nostradamus vaticin? ese a?o para el mes de julio el fin del mundo, cosa que no ocurri?. Al menos la?Tercera Guerra Mundial, y tampoco. Sin embargo, hay convulsiones en el mundo, guerras, tendencias raciales en la vieja Europa. El mismo eclipse de?Sol que cubri? gran parte de? de aquellas naciones medievales confirma (y esto lo creyeron los fans de don Michel) que el propio Nostradamus no se equivoc?: Kosovo, Yugoslavia, los cr?menes de lesa humanidad y el narcotr?fico son las calamidades que hoy sacuden a la humanidad.

L?gicamente las profec?as de Nostradamus, en un mundo que ha girado miles de rotaciones, ya no son las mismas como las ocurridas en la antiqu?sima Europa medieval y renacentista, cuando de la noche a la ma?ana se soltaban pestes bub?nicas, hambre, cruzadas como resultado de?sociedades en descomposici?n que iban de picada y sin salvaci?n alguna. Por otro lado, la ciencia ha jugado un papel importante en los desastres naturales terrestres como en los c?smicos. Si pudi?ramos construir un anagrama de la palabra MARTE, obtendr?amos de ella el latinismo Terram, de ah? que tanto en el pasado como en el presente los cient?ficos est?n aferrados a "rehabilitar" a un planeta muerto como lo es Marte. Es posible que Nostradamus haya metido mano en esta nueva aventura, pues desde tiempo atr?s nos fascina, hasta la ignominia, todo lo relacionado con el planeta Marte, el mismo que desde 1957 los Estados Unidos de Norteam?rica persisten en conquistar a la manera de un nuevo Christhoper Columbus c?smico e interplanetario.

La Revoluci?n Francesa, Napole?n, Hitler, Mussolini, Franco, la bomba at?mica, la llegada del hombre a la Luna, las muerte de Juan Pablo I, el exterminio de la dinast?a Kennedy, las guerras o guerrillas de la actual Europa dividida, el Medio Oriente, entre otras cosas, prueban que el viejo Nostradamus no se equivoc?, al contrario, mantiene a la humanidad con los pelos de punta y con la mirada avizorando el incierto futuro.

Nacido en Saint Remy, Francia, las profec?as de Nostradamus abarcan de 1557 hasta el a?o 3797. Est?n escritas en m?s de tres mil cuartetas con el nombre de "Centurias". Las predicciones est?n plagadas de lluvias, cataclismos, guerras, explosiones y hambrunas. Estas cuatro calamidades han llegado con gran fuerza que caen desgraciadamente, cada a?o, en pa?ses indefensos como los de ?frica, Latinoam?rica y Asia. Nostradamus asombr? al mundo en su momento y con dificultad se le crey? tach?ndolo de embaucador y engendro del infierno. Sin embargo, quienes han seguido paso a paso las llamadas "Centurias" no han dejado de creen en ellas porque de alguna manera se han cumplido.

La verdad, dicen algunos estudiosos, don Michel de Nostradamus dio a conocer sus profec?as sin pretender ser tan riguroso consigo mismo, sino que se gui? por su olfato e inspiraci?n de hombre vidente y predestinado. Quienes le conocieron sab?an que se pasaba encerrado gran parte del d?a debido a sus oficios y trabajos, cuyo cuidado rayaba siempre en el futuro. Una vez? le dijo a su hijo C?sar: "He permanecido postrado durante toda una semana, penetrado de la inspiraci?n que llena de suave olor mis estudios nocturnos; he compuesto mediante largos c?lculos libros de profec?as un tanto oscuras y que son vaticinios perpetuos desde hoy hasta el a?o 3797. Es posible, hijo, que algunas personas muevan con escepticismo la cabeza en raz?n de la extensi?n de mis profec?as.

Michel de Nostredame, mejor conocido como Nostradamus, naci? a las 12 del mediod?a del jueves 14 de diciembre de 1503, es decir que el pasado d?a 13 del actual 1999?se cumplieron 496 a?os de su natalicio y 433 de haber muerto. Originario de la aldea de Saint Remy en Provenza, Francia,? Nostradamus es el hombre m?s renombrado y el m?s famoso debido al conocimiento que pose?a de los astros. Sus padres fueron? Jacobo de?Nostredame, notario, y Renata, la madre. Ten?a como antecedentes que sus abuelos paternos y maternos pasaron por sabios en matem?ticas y medicina, habiendo recibido?toda esa herencia de sus antepasados.

Acord?monos que los antepasados del viejo ostradamus eran jud?os, la raza que m?s ha sufrido sobre la faz de la tierra. Su linaje proven?a de la familia de Isacar, pr?diga en adivinos y hechiceros. La historia de los Nostradamus se apega tambi?n a la conversi?n cristiana, pues los hebreros de Provenza peligraban ya desde entonces con la confiscaci?n de sus bienes si no se convert?an. Por lo tanto Michel naci? en el catolicismo y rodeado de sabios que muy pronto lo iniciaron en las profundiades de las matem?ticas, lo que por aquel entonces significaba adentrarse en la astrolog?a, la medicina y la farmacia, dos ramas que tambi?n ven?an de la famosa alquimia.

Nostradamus fue m?dico y realiz? considerables curaciones milagrosas durante la epidemia de peste bub?nica que devast? la regi?n meridional de Francia. Pero gracias a este m?dico muchas vidas se salvaron gracias a sus consejos. En aquella ?poca, hace m?s de 400 a?os, la medicina estaba en pa?ales y por lo tanto la profilaxis sobre enfermedades yac?a atrazada. De esta manera Nostradamus entra a la historia con aquellas primeras palabras: "Es preciso hervir el agua antes de beberla; hay que encalar los muros y quemar la ropa de los enfermos". No hab?a duda, era un m?dico excelente. Su nombre empez? a estar en labios de todos los ?rabes, sin embargo Nostradamus no ser?a un revolucionario de la medicina sino que se har?a famoso por las profec?as llamadas "Centurias".

Una de estas cuartetas dice lo siguiente: "Sentado en la noche en secreto estudia, solitario se sienta en sede de bronce, la llama tenue que brilla, nos da el aliento para no caer en vano". Cuentan que en una ocasi?n se encontr? con dos frailes y fue a hincarse ante uno de ellos, a quien salud? como futuro Papa de Roma. La profec?a se cumpli? en 1585 cuando el fraile Felice Peretti se convirti? en el Papa Sixto V, que rein? de 1585 a 1590. Esto le trajo a Michel el inicio de una fama hacia todos los confines del orbe. Los dones del propio adivino comenzaron a crecer y a crecer. Para fortalecer sus extraordinarias cualidades viaj? por Egipto y Mesopotamia. Era necesario que estas dos culturas, ricas en contenidos cient?ficos y m?dicos, le proporcionaran al joven Nostradamus las herramientas para sus predicciones. De esta manera la esposa de? Enrique II, Catalina de Medicis, mujer supersticiosa y amiga de nigromantes quiso conocer a Nostradamus. Este evento le dar?a a Michel el ascenso de su carrera llena de sorpresas y vaticinios.

De esta manera la esposa de Enrique II, Catalina de M?dicis, mujer supersticiosa y amiga de nigromantes quiso conocer a Nostradamus. Con ella iniciar?a el propio Michel su ascendente carrera llena de sorpresas y vaticiios. Convertido en boticario y perfumista se dedic? tambi?n a la elaboraci?n de elixires y filtros de amor. Este personaje recuerda la terrible epidemia llamada "Carb?n provenzal", los que se contagiaban con ella se volv?an negros en medio de intensos dolores.

Ante esta fatalidad, el mismo Nostradamus invent? un merjunje compuesto de resina de cipr?s, ?mbar gris y zumo de p?talos de rosa que deb?an de recogerse en cestos cada madrugada. ?Esta mezcla cort? de cuajo el contagio que ya se desparramaba por toda la regi?n. El nombre de Nostradamus tom? de nuevo gran vuelo en Villa de Sal?n en Lyon, Francia, donde se instal? para dar consultas a la gente necesitada de sus servicios.

Se sabe muy bien que en esta ?poca elabor? una mixtura capaz de curar la elasticidad. La f?rmula se compon?a de los siguientes ingredientes: Orina de cordero, sangre de liebre, pata izquierda de comadreja sumergisa en vinagre fuerte, cuerno de siervo pulverizado, esti?rcol de vaca y ?leche de burra. Este remedio lo emple? para poner fin a los desvelos de la florentina Catalina de M?dicis, nieta del Papa Clemente VII, hija de Lorenzo de M?dicis y esposa del rey de Francia, Enrique II. Los historiadores han mostrado que Catalina era inteligente, se rodeaba de una nuibe de adivinos, nigromantes y astr?logos, pero no fue hasta que encontr? a Nostradamus el sosiego a su problema de infertilidad.

Catalina permaneci? por espacio de once a?os sin hijos y sufr?a viendo a su regio marido rodeado de amantes. Y sucedi? que un d?a tras tener consulta con el gran Nostradamus, Catalina bebi? el repugnante elixir. Catalina empez? a parir de forma prodigiosa hasta alcanzar la cifra de diez hijos. La fama del genio o loco de Michel de Nostradamus creci? hasta el infinito, todo el mundo lo consideraba hechicero y habil?simo m?dico, pero muy pocos partidarios de ?l sab?an que le?a los astros, es decir, la astrolog?a, y que por medio de ella nac?a al mundo otro genio, el genio de las predicciones y profec?as.

Sus bi?grafos dicen que ?l pod?a prever las grandes revoluciones y cambios que hab?an de ocurrir en la vieja Europa. Sin embargo, Nostradamus prefiri? guardar sus profec?as para s? mismo, hasta que en 1555 decidi? darlas a conocer. Maravillados por tales escritos, Enrique II le colm? de regalos y su impresionante figura, alta y barbuda, hechiz? a los cortesanos. Su prestigi? aument? cada vez m?s hasta l?mites inconcebibles cuando una de sus predicciones, relativa a la muerte del rey, se cumpli? como ?l hab?a dicho. La cuarteta que hablaba de la muerte de Enrique II dec?a: "El joven le?n al viejo ha de vencer en campo de honor, con duelo singular. En jaula de oro sus ojos sacar? de dos heridas, una para morir muerte cruel".

Resulta incre?ble c?mo el propio rey no le dio importancia a la cuarteta. Al aparecer la profec?a de Nostradamus todo quedar?a claro: De los dos leones, el primero trataba de representar el signo astrol?gico de Francia y de su rey; el otro, era el le?n her?ldico de Escocia, bajo cuyo blas?n combat?a el conde de Montgomery, lugarteniente entonces de la guardia escocesa en la corte de Francia. En uno de los torneos que festejaban el fin de la guerra con Espa?a, el rey quiso medir sus fuerzas con Montgomery. ?ste ?ltimo golpe? involuntariamente con su lanza al rey, con tan mala fortuna que una astilla penetr? bajo la v?sera del yelmo real que brillaba como el oro. De esta manera el joven le?n era doce a?os m?s joven que el rey.

Quienes han estudiado la vida y obra de Nostradamus han debido sentirse estupefactos, pues Michel de Nostradamus sigue siendo el personaje del milenio y del futuro. Sin ?l no podr?amos concebir la explicaci?n de tantos hechos hist?ricos, revoluciones, magnicidios y desastres naturales hasta nuestros d?as.

Saltillo, Coah. s?bado 25 de 1999.

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Publicado por siglophe @ 12:50
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